viernes, 27 de septiembre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
El retiro
Vuelto a Mendoza en enero de 1823, pidió autorización para regresar a Buenos Aires y reencontrarse con su esposa que estaba gravemente enferma. Bernardino Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, se lo negó.
Viaja a Buenos Aires, pero su mujer ya había fallecido el 3 de agosto de 1823.
Al llegar a Buenos Aires se lo acusó de haberse convertido en un conspirador. Desalentado por las luchas internas entre unitarios y federales, decidió marcharse del país con su hija. El 10 de febrero de 1824 partió hacia el puerto de El Havre (Francia). Tenía 45 años y era generalísimo del Perú, capitán general de la República de Chile y general de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ofreció sus servicios a las autoridades argentinas con motivo de la guerra con Brasil, sólo después de la renuncia de su despreciado enemigo Rivadavia.
En marzo de 1829 intentó regresar a Buenos Aires, al saber que había vuelto a estallar la guerra civil, permaneció a bordo de incógnito, aunque fue descubierto. Su antiguo subordinado, el general Juan Lavalle, había derrocado y fusilado al gobernador Manuel Dorrego, pero ante la imposibilidad de vencer en la contienda, ofreció a San Martín, la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, pero éste juzgó que la situación a que había llevado el enfrentamiento sólo se resolvería por la destrucción de uno de los dos partidos.
Durante los años que duró su exilio, San Martín mantuvo contacto con sus amigos en Buenos Aires, tratando de interiorizarse de lo que sucedía en su país. En 1831 se radicó en Francia, en una finca de campo cercana a París.
Frases de San Martín
"Al Ejército de los Andes queda la gloria de decir: en 24 días hicimos la campaña, pasamos las cordilleras más elevadas, concluimos con los tiranos y dimos libertad a Chile."
"Compañeros juremos no dejar las armas de la mano hasta ver al país enteramente libre o morir con ellas como hombres de coraje"
"Declaro no deber ni haber debido, jamás, nada a nadie."
"El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡VIVA LA PATRIA! ¡VIVA LA LIBERTAD! ¡VIVA LA INDEPENDENCIA!"
"De lo que mis granaderos son capaces, solo lo sé yo, quien los iguale habrá, quien los exceda no."
"Desearía que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires."
"En defensa de la patria todo es lícito menos dejarla perecer."
"El hombre bajo todo gobierno será el mismo, con las mismas pasiones y debilidades."
"El que se está ahogando no repara en lo que tiene a mano para agarrarse."
"Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados"
"La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos."
"La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien"
"La seguridad de los pueblos a mi mando, es el más sagrado de los deberes."
La Bandera
A pedido de San Martín, las damas mendocinas
cosieron una bandera, la que fue bordada a mano. Cuando el ejército se embarcó
hacia el Perú en Valparaíso,
viajó con una bandera chilena con tres estrellas agregadas, por lo que San
Martín dejó la bandera de los Andes en depósito del Gobierno chileno. Luego de
renunciar al protectorado del Perú, al pasar por Mendoza San Martín puso en
conocimiento del gobierno provincial que la bandera estaba en Chile y fue
reclamada y trasladada a Mendoza. Actualmente esta bandera se encuentra en un
edificio creado con el fin particular de cuidar la Bandera. El Memorial de la
Bandera del Ejercito de Los Andes fue inaugurado el 17 de agosto del 2012.En él
se pueden encontrar, además, dos banderas capturadas en la Batalla de
Chacabuco.
Cruce de los Andes
El 19 de enero de 1817, el Ejercito de Los Andes a cargo del General José de San Martín, iniciaba el cruce de la cordillera de los Andes. En una heroica gesta, el Padre de la Patria, emprendía el camino hacia la liberación de Chile, lo que permitiría afianzar la Independencia lograda en el Río de La Plata y, debilitar a la resistencia realista que impedía la emancipación total de la Patria Grande.
¿Por qué San Martín decidió el cruce de los Andes?
San Martín entendió que habían fracasado todos los intentos de derrotar a los realistas por el camino del Alto Perú y, tomando muy en cuenta un plan elaborado en 1800 por el militar inglés Thomas Maitland, decidió que la estrategia más efectiva consistía en cruzar la cordillera, con la ayuda de los patriotas chilenos, liberar Chile y de allí marchar por mar hacia Lima y, en combinación con Simón Bolívar, terminar con la base del poder español en América.
La salud de San Martín era bastante precaria. Padecía de problemas pulmonares -producto de una herida producida en una batalla en España en 1801-, reuma y úlcera estomacal. A pesar de sus "achaques" siempre estaba dispuesto para la lucha y así se lo hizo saber a sus compañeros: "Estoy bien convencido del honor y patriotismo que adorna a todo oficial del ejército de los Andes; y como compañero me tomo la libertad de recordarles que de la íntima unión de nuestros sentimientos pende la libertad de la América del Sur. A todos es conocido el estado deplorable de mi salud, pero siempre estaré dispuesto a ayudar con mis cortas luces y mi persona en cualquier situación en que me halle, a mi patria y a mis compañeros".
¿Cruzó los Andes en camilla?
Algunos tramos si. Sufría una dolorosa ulcera digestiva y los médicos le habían aconsejado un reposo, algo difícil de cumplir para un hombre que debía cruzar las montañas con su ejercito. Además padecía ataques de gota- con dolores e inflamaciones muy fuertes en el dedo gordo del pie- que le duraban una semana y le hacían casi imposible caminar o montar.
¿Cómo era la alimentación?
La base de la alimentación del ejército fue el valdiviano —plato en base a carne seca (charqui) machacado, grasa, rodajas de cebolla cruda y agua hirviendo—. Las columnas que llevaban los víveres iban a retaguardia. Transportaron más de 40 toneladas de charqui, galletas de maíz, 113 cargas de vino, aguardiente (para disminuir el frío nocturno), ajo y cebolla (para combatir el soroche), 600 reses para la provisión de carne fresca, quesos y ron.
Nuevas Ideas
Luego de la Revolución de mayo de 1810, se inició la guerra de independencia argentina, como parte de un conjunto de revoluciones contra la monarquía española a lo largo de todo el continente sudamericano. Si bien dichos movimientos lograron un éxito inicial, luego su avance sufrió un estancamiento, debido a la resistencia y represión que llevaron a cabo los sectores americanos y peninsulares leales a la corona española, que mantenían su centro de poder en Perú.
¿Cómo se formó la Tropa?
El ejército se conformó por aproximadamente 3800 soldados argentinos (incluyendo una parte del (ejército de patriotas chilenos), 1200 milicianos como tropa de auxilio (para conducción de víveres y municiones), 120 barreteros y 21 piezas de artillería.
¿Qué armas llevaron?
Llevaron 22 cañones, 2000 tiros de cañón, 1129 sables, 5000 fusiles de bayoneta y pistolones, y 900 000 cartuchos de fusil.
Tácticas y formación del ejército
Toda la población colaboraba con la formación del Ejército de los Andes. Donaban mulas, caballos, armas. Las damas mendocinas confeccionaron los uniformes y la bandera.
Todo el dinero necesario para la campaña se obtuvo de una serie de decisiones de San Martín:
- aumentar los impuestos a los más ricos
- reducir los sueldos de los empleados públicos y confiscar bienes y propiedades a los realistas.
- tomó en algunos casos las limosnas de las iglesias y conventos
- y hasta el sacerdote fray Luis Beltrán fundió campanas de iglesias, candelabros y cuanto metal encontraba para la construcción de las armas.
El ejército que se preparaba recibió el nombre de Ejército de los Andes, y San Martín fue designado su General en Jefe. Recibió todo el apoyo del Director Supremo (para entonces Juan Martín de Pueyrredón), quien igualmente respondió a un nuevo pedido de San Martín diciendo: "No me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza".
Batalla de Maipú
Batalla de Maipú fue un combate que tuvo lugar el 5 de abril de
1818, en el valle del Maipo, entre las fuerzas patriotas argentino-chilenas y
los realistas, el cual decidió en gran parte la independencia de Chile. Las
banderas desplegadas por el ejército aliado eran las celestes y blancas
argentinas. Se enfrentaron el ejército realista (de 5.300 hombres y 12
piezas de artillería), bajo las órdenes de Mariano Osorio, contra el ejército
patriota (4.900 hombres y 21 piezas de artillería), al mando del general José
de San Martín.
El hecho de armas
acaeció al sur de Santiago, en los llanos del río Maipo, allí San Martín
organizó a su ejercito en una posición elevada esperando el ataque español, el
cuál se colocó casi cara a cara en una posición elevada de la misma manera que
la posición patriota. Poco
antes del mediodía, el ejército patriota rompió fuego con la artillería de
Manuel Blanco Encalada, pero luego de un tiempo San Martín se da cuenta de que
los realistas tomaron una posición defensiva y decide iniciar el ataque.
Envía las fuerzas
atacando el centro y la derecha de los españoles, mientras que Las Heras
comanda ataque por las fuerzas colocadas en otro cerro, allí los patriotas
toman un cerro amenzando la izquierda realista. Mientras tanto los ataques patriota no
parecían funcionar y la batalla estaba pareja, entonces San Martín decide
enviar su escolta personal a la batalla atacando y cargando con todo los
flancos y el centro español, muchos creen que esa decisión definió la
victoria.
En el flanco izquierdo Las
Heras y sus hombres junto con un grupo de granaderos a caballo ( división
creada por San Martín) toman la posición española en el cerro de la izquierda
española, cuyos defensores (españoles) se repliegan al centro del otro cerro
donde todavía se encarnizaban duros combates. Pero todas las fuerzas de las
Heras y otros atacaron la izquierda española mientras con un movimiento oblicuo
los patriotas cargan sobre la derecha y el centro godo.
Mariano Osorio,
creyéndolo todo perdido se retiró a cambio de su protección personal. Ordóñez
nunca se resignó a perder la batalla, y organizó maniobras con las que solo se
desorganizó más debido a lo estrecho del terreno, entonces intenta formar un
cuadro pero este es un desastre y se ven obligados a refugiarse en las casas de
la hacienda Lo Espejo,”Fuerte”, a la cual llega primero las Heras quien decide
bombardearlos con artillería, pero llega otro comandante que intenta tomarlo
con ndependen, al ser un desastre el ataque se decide tomar la decisión de las
Heras, así las 21 piezas de artillería bombardearon incansablemente a los
españoles por los cuatro puntos cardinales, hasta que se rindieron.
Bernardo O’Higgins,
convaleciente de una gran herida (producto de la derrota aliada en Cancha
Rayada), se presentó poco antes de terminado el último ataque contra los
realistas y entusiasmados por la victoria San Martín y O’Higgins se abrazaron
victorios en una escena que dio origen a un cuadro, el histórico abrazo
conocido como el abrazo de Maipú, donde Bernardo O’Higgins le dice a San Martín
“¡Gloría al salvador de Chile!” y San Martín le responde “General: Chile no
olvidará al ilustre inválido que se presenta herido en el campo de batalla”.
Gracias
a esta batalla se aseguró la ndependencia de Chile. Los patriotas tuvieron
1.000 hombres entre muertos y heridos. Los españoles sufrieron más de 2.000
muertos y 2.400 prisioneros. Además se capturaron grandes cantidades de
municiones.
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